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Conductas agresivas

Agressive behaviorLas conductas agresivas comprenden a aquellas conductas violentas que:

generan daño a uno mismo, al entorno o generan un daño a terceros. 

Las conductas consistentes en hacerse daño a uno mismo se denominan autoagresiones que suelen devenir en  autolesiones. Se suele utilizar así el concepto de conductas autolesivas para referirnos a ellas. En la literatura conductual se la separa de la agresión pero preferimos aquí incluirla bajo este tipo de conductas que implican algún tipo de violencia.

En cualquiera de los tres casos, la función de esta conducta puede ser idéntica o muy diferente de persona a persona o incluso para la misma persona.

En el ámbito de conducta (no ya sólo para la agresividad, sino para cualquier comportamiento) se separa y distingue así entre: 

  1. La forma de la conducta
  2. La función de la conducta

1. La forma de la conducta

La forma de la conducta o topografía refiere a aquello que observamos de modo directo:

  • El niño se muerde la mano
  • La niña rompe los juguetes y los muebles
  • El niño insulta a la mamá, pega a su hermano, etc.

Para el ámbito del autismo, aunque también para cualquier ámbito de la vida, "la forma de la conducta" nos suele parecer suficiente para emitir un juicio de por qué se produce esta conducta.

Así, para el caso del autismo, solemos recurrir a expresiones como "es que las personas con autismo son en algunos casos violentas" o "su autismo le frustra y como resultado se vuelve agresiva" o simplemente "es que es una persona agresiva".

En realidad en ninguno de los casos hemos llevado a cabo explicación alguna de por qué esa agresividad, pero, en general, nos suele ser suficiente para pensar que hemos "explicado" esa conducta: "Al fin y al cabo la agresividad la tenemos delante ante nuestros ojos".

El problema lógico de quedarnos con la forma de la conducta, aparte de no explicarla, es que nos quedamos sin herramientas o razones para cambiarla: No sabemos cómo hacerlo y además la conducta sería "inherente" o "propia" de la persona.

2. La función de la conducta

Los analistas de conducta, por contra, suelen tomar la forma de la conducta como un resultado de algo, como una desadaptación o "mal aprendizaje" a variar, como un tipo de interacción indeseada.

En este caso hablamos entonces de "función de la conducta".

Así, algunos ejemplos de la función que podría tener una conducta agresiva serían:

  • En ocasiones anteriores la persona conseguía algo que ahora no consigue, lo que conlleva respuestas agresivas ante esa frustración.
  • Una actividad que no resulta reforzante y la negativa a llevarla a cabo que deviene en conductas agresivas.
  • Comportarse agresivamente evita ciertas consecuencias no deseadas.
  • Comportarse agresivamente o autolesionarse es reforzado positivamente por otras personas (un caso típico es la obtención de atención).

Es decir, la forma de la conducta, esa agresividad que queremos eliminar, es una función que no resulta siempre tan obvia y que tenemos o deberíamos identificar.

En el ámbito conductual no se trata de discernir si la persona es o no consciente de sus actos. Tampoco es totalmente necesario dilucidar cómo se llegó a ese tipo de conductas. Lo importante sería conocer qué mantiene ese comportamiento.

Una vez identificada la función de la conducta, realizamos cambios en el entorno de la persona y observamos si se producen diferencias. Si no se producen diferencias evaluamos de nuevo la situación y producimos cambios en un sentido distinto y evaluamos de nuevo si se han producido o no mejoras. 

Aunque parece a primera vista sencillo, en la realidad puede no serlo tanto, variando enormemente en cada situación y para cada persona.

Pautas para la evaluación y tratamiento de las conductas agresivas

En realidad, las siguientes pautas no se circunscriben a las denominadas conductas agresivas, sino que son aplicables a cualquier tipo de conducta.

Observación

El primer paso para la intervención sobre conductas agresivas es la observación y la recopilación de datos en base a esa observación.

La conducta agresiva ha sido definida operacionalmente

Por definición operacional nos referimos a su carácter objetivo. Por ejemplo: el niño da puñetazos en la mesa cuando no quiere comer algo. Por el contrario un ejemplo no operacional sería: La niña es agresiva y malhumorada.

Por "operacional" nos referimos pues a aquellos eventos o condiciones que otra persona podría de un modo independiente comprobar o medir.

Se ha establecido la línea de base de la conducta objetivo

La línea de base refleja el nivel de la conducta que deseamos medir previa a cualquier actuación. Es importante desde el momento que nos permite dilucidar y evidenciar de un modo objetivo si las modificaciones que vamos a llevar a cabo tienen algún efecto. 

Se deben medir:

  • La frecuencia
  • Intensidad 
  • Duración 

de la conducta agresiva que queremos medir. Por supuesto se deben recoger además toda una serie de datos que nos valen para realizar nuestra evaluación funcional:

Realizar una evaluación funcional de la conducta objetivo

La conducta suele ocurrir en contextos específicos y sirve a propósitos específicos. La evaluación funcional de la conducta se hace preguntas en torno a esos contextos y propósitos. Preguntas del tipo:

  • ¿Dónde, cuándo y en presencia de quién ocurre la conducta agresiva?
    • "Dónde" es un parámetro muy importante porque puede darse en la escuela, en casa, en el patio, etc., y esto hará que evaluemos y nos preguntemos unas u otras preguntas.
    • "Cuándo": Saber en qué momento o momentos del día se producen nos puede ayudar a dilucidar si por ejemplo es un problema de cansancio u otras circunstancias que influyen en esa conducta.
    • "Con quién" es muy importante a la hora de dilucidar si la conducta agresiva es generalizada hacia todas las personas, ciertas personas, delante de ciertas personas, etc.
  • ¿Qué tipo de tarea, instrucción, evento, etc., es decir, que antecedentes cree que generan la respuesta agresiva de la persona?
    • Una tarea difícil puede generar frustración y producir respuestas agresivas. Evaluar y conocer las capacidades y habilidades de la persona es un elemento muy necesario.
    • Una tarea puede estar influenciada por la presión de los pares
    • Es posible que la agresividad sólo se produzca ante ciertos eventos o que sea generalizada.
  • ¿Cuáles son las consecuencias que se siguen de la conducta agresiva?
    • Observe lo que ocurre después de una respuesta agresiva. ¿Es posible que se le esté dando una atención a la persona que antes no se le daba? ¿no se le presta atención alguna pero si sube la intensidad de la conducta agresiva se le presta atención? 
  • Para todo lo anterior, evalúe cuándo NO ocurre la conducta problema. Por ejemplo, puede haber conductas alternativas que han impedido en otras ocasiones que esto suceda. ¿Ha evaluado cuáles son y las características de estas conductas alternativas?
  • En otras ocasiones ¿qué se ha hecho para intentar eliminar la conducta problema? ¿qué resultados se han obtenido?.
    • Ejemplos de intervenciones que se pueden haber intentado:
      • Medicación
      • Economía de fichas
      • Evitación
      • Prevención de respuesta
      • Reforzamiento Diferencial de Otras Conductas (RDO o DRO en inglés)
      • Reforzamiento Diferencial de conducta Incompatibles (RDI o DRI en inglés)
      • Entrenamiento en asertividad
      • Concatenación de la conducta con coste de respuesta
      • Extinción
      • Castigo
      • Sobrecorrección
      • Reclusión 
      • Tiempo fuera
      • Ninguna

Es posible que con los puntos anteriores ya tenga una idea de cuándo, cómo y por qué ocurre la conducta agresiva, pero ¿ha evaluado otras hipótesis alternativas?

Intervención

Una vez que ha realizado la evaluación funcional estará en condiciones de efectuar algún cambio en el ámbito donde se produce esta respuesta.

Los cambios que realice deben ser igualmente operacionales. Por ejemplo "cuando la persona tira las tizas, en vez de regañarle, obviar esa conducta de forma consistente".

Trate de no mezclar las variables que va a utilizar para modificar la conducta. Por ejemplo, si se medica al niño con Ritalin y se le quita o aumenta la medicación a la vez a la vez que introducimos otros cambios en los antecedentes o en las consecuencias que le siguen a la conducta objetivo, no estaremos en condición alguna en saber si un posible cambio ha sido debido a qué exactamente.

Incluya los resultados en su gráfica y compárelos con la línea de base. Si es posible (no lo es siempre, por ejemplo por problemas éticos), utilice un modelo de tipo ABAB: Línea de Base > Tratamiento > Línea de Base >Tratamiento y documente los resultados.

Caso de que no se produzcan cambios en el sentido deseado, reevalue su actuación. Es posible que la evaluación sea la adecuada pero la actuación sea incorrecta. En otros casos, establezca nuevas hipótesis y póngalas de nuevo a prueba.

Por último: Es necesario que recapacite antes de llevar a cabo actuaciones basadas en el análisis de conducta. Si su conocimiento es escaso al respecto, trate de ponerse en manos de un analista competente en su área. Si ello no es posible, lea todo lo que pueda sobre análisis de conducta, consulte por ejemplo en nuestro foro o cree alguna organización en su área en la que puedan apoyarse unos a otros.

 

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Comentarios

Agresividad.

Muy bien el artículo. Muy conductista, muy en la nueva ola de "ser políticamente correcto". Ahora dejame ponerte un ejemplo real. Vas en una furgoneta con un chico autista que no quiere que no sabe hablar. Aunque nadie de los cuidadores de la furgoneta los saben, el chaval autista odia el olor de colonia de la cuidadora que está al lado de él, entonces empieza a gritar y a tirar del pelo.La cuidadora intenta contenerlo. Paran la furgoneta y le dicen que se baje, ya sabe, el fabuloso TIEMPO FUERA, el chico entonces no quiere bajar. Intentan obligarlo, el chico le pega a los cuidadores, manotazos. DEciden entonces dejarlo, y continuar la ruta, que por cierto, van a un parque. El centro en donde está el chico, decidió que ese día iban a ir al parque. Durante todo el viaje, el chico autista machaca a tirones del pelo y manotazos a la pobre cuidadora que acaba llorando. Deciden que conduzca la cuidadora. Entonces el cuidador, va al lado del chico. El chico ya alterado quiere seguir pegándole a la cuidadora que ahora conduce. Entonces el cuidador lo impide, lógicamente. No quiere empotrarse y morir o lesionarse en un accidente. El autista le pega al cuidador, el cuidador intenta contenerlo físicamente, pero acaba agotado y recibe guantazaos. En uno de esos guantazos, decide responder y darle un bofetón al chico. El chico se queda impactado. Durante 30 segundos no reacciona. El cuidador piensa. "vaya parece que a pesar de ser autista, reacciona a las bofetadas". Al cabo de un minuto, el chico hace otro intnto de ir a por la cuidadora, otra vez el cuidador se lo impide. El chico le pega un cabezazo, eel cuidador le da otro bofetón. El chio autista para durante un minuto. Vuelve a itnentar levantarse. El cuidador ya no espera a recibir, dá primero. El chico autista intenta levantarse, el cuidador levanta la mano. El chico autista deja de intentar levantarse. El chico autista deja de intentar nada, está nervioso, irritado, cabreado, pero no agrede. Llegan al parque. Se bajan de la furgoneta, el chico al ver el parque, cambia de objetivo y se olvida del olor de la cuidadora.
Y es que a veces una bofetada puede salvarte de consecuencias peores. Sin duda, sean o no los chicos autistas, no está mal que sepan que hay alguien que no les va a permitir ciertas conductas. Aunque sean autistas, necesitan límites, necesitan figuras maternas y paternas. Una cosa es ser autista y otra cosa es ser UN TIRANO. Cuando un autista se convierte en un Tirano es porque los padres se lo han permitido. Hoy en día, los padres dejan que sus hijos se conviertan en tiranos. Los niños desafiantes, etc etc, normalmente son más grandes que los padres, aunque más pequeños en tamaño. El chico autista mencionado, le pegaba al padre, a la madre. Al hermano no. Curiosamente al único que respetaba. Por cierto, el cuidador de la furgoneta era yo y creo que actué bien. El centro, sin embargo no, porque en casos de problemas de este estilo, deberían ordenar la vuelta inmediata al centro.

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castigo físico

Quizá uno de mis problemas es no ser precisamente "políticamente correcto".

Para demostrarlo dejo esta cita de uno de nuestros artículos, escrita por el Dr. Varela relativo al castigo físico: 

De cualquier forma, el uso del castigo físico de manera constante es indicio de una falta grave de control emocional por parte de quien lo usa de esa manera o bien, es signo de una profunda deficiencia cultural.

Espero que esta cita sea lo suficientemente no correcta para que se entienda mi parecer al respecto de las agresiones físicas. 

En el artículo del Dr. Varela sobre el castigo se indican algunos de los elementos contraproducentes del uso de dicha actuación.

Obviamente mi artículo no es más o menos correcto políticamente por no hablar de casos concretos, y de todo punto, no se puede seguir que por no defender el uso de las bofetadas uno trata de ser políticamente correcto, faltaría más.

Sobre su caso: Es muy diferente no saber hablar que no querer hablar. 

Si el chico no quiere hablar y ha aprendido que con conductas violentas "soluciona" sus problemas, no hay que fijarse tanto en el chico si no cómo se ha llegado a esa situación y cómo es que se sigue manteniendo.

Me parece más que posible que este chico debe haber manifestado conductas agresivas en otras situaciones y no se han atajado a tiempo ni se le han enseñado alternativas más productivas.

El arrearle un tortazo y luego otro, lo que hace es refrendarle en la idea de que con la violencia se consiguen cosas y que al parecer si el otro es más débil, es más que útil. Amén de un listado de efectos colaterales indeseables que no voy a incluir aquí. Un desastre de actuación vamos.

No voy a entrar en detalles de cómo se debería haber abordado este caso, pero es obvio, que ni se sabe ni se tiene idea de cómo hacerlo (espero seguir siendo políticamente incorrrecto aquí).

Por último, si el chico fuera un tirano o un chico totalmente educado en el caso contrario, no es por algo que tiene el chico "dentro", si no por las interacciones y experiencias que ha tenido de las cuales son responsables el entorno en el que está, el cual parece de todo punto inapropiado. No es una cuestión de culpas, de buenos y malos, es una cuestión de saber qué es lo que hay que hacer en cada momento para obtener las conductas apropiadas.

Un saludo.

 



Dr. Radut | story